Hoy se estrena el especial de los 20 años de Hannah Montana y,
honestamente, lo primero que pensé no fue en la música ni en Miley. Fue en el clóset.
Ese clóset giratorio, lleno de prendas que cambiaban según quién necesitaba ser.
De día, Miley. De noche, pop star. Y todo se resolvía abriendo una puerta.
La verdad es que un buen clóset hace exactamente eso:
No necesitas uno giratorio ni secreto. Solo prendas que te representen, que duren,
y que no hayas comprado por impulso un viernes a las 2 AM.
Sin puerta secreta, pero con buenas prendas.
Jesu 💋